Cómo preparar la vuelta a la rutina en septiembre sin agobios

Hay dos tipos de personas en agosto: las que no quieren ni oír hablar de septiembre y las que ya tienen el calendario del cole impreso en la nevera. Pero seas del equipo que seas, hay algo que os une a todos: el cuerpo va a notar el cambio.

Después de semanas de horarios flexibles, siestas gloriosas, chanclas y cero despertador, septiembre llega como un tren: trabajo, cole, extraescolares, gimnasio, propósitos, todo a la vez y todo el primer lunes.

En Saludalia Vallecas llevamos años viendo el mismo patrón: las consultas de septiembre y octubre se llenan de contracturas, lumbalgias y lesiones de gente que pasó de 0 a 100 en una semana. Y este año queremos adelantarnos. Porque la vuelta a la rutina no se sufre en septiembre: se prepara en agosto.

Lo que le pasa a tu cuerpo en vacaciones (y no es malo, pero cuenta)

Que nadie se sienta culpable: descansar es necesario y las vacaciones cumplen una función importantísima para tu salud física y mental.

Ahora bien, después de varias semanas de descanso es normal que:

  • La musculatura pierda algo de tono, sobre todo si has parado de entrenar por completo.
  • Los horarios de sueño estén descolocados (esas cenas a las once tienen precio).
  • El cuerpo se haya acostumbrado a posturas de tumbona, sofá y colchón de apartamento.

Nada de esto es grave. El problema no son las vacaciones: es la transición brusca. Pasar del modo tumbona al modo maratón de septiembre sin escalas es la receta perfecta para que algo proteste.

La regla de oro: transición progresiva

Si solo te quedas con una idea de este artículo, que sea esta: dosifica la vuelta. En la práctica, esto significa empezar a mover ficha la última semana de agosto:

1. Recupera el sueño antes que nada

Intenta adelantar la hora de acostarte poco a poco los últimos días de vacaciones. Llegar a septiembre con el sueño ajustado hace que todo lo demás cueste la mitad.

2. Reactiva el cuerpo con suavidad

No hace falta gimnasio: caminatas a buen ritmo, algo de movilidad por las mañanas, unos estiramientos por la tarde. El objetivo es recordarle al cuerpo que existe el movimiento, no batir récords.

3. Si vas a volver a entrenar, hazlo por fases

La primera semana, a un 50–60% de lo que hacías antes del parón. Sí, aunque te sientas con energía para más. Las lesiones de septiembre no avisan el primer día: aparecen a la segunda o tercera semana de pasarse de frenada.

4. Ojo con las cargas repentinas

Mochilas del cole, cajas de la mudanza de septiembre, la compra grande de «volvemos a llenar la nevera». Los primeros días, tu espalda todavía está en modo vacaciones. Flexiona rodillas, reparte peso y no quieras llevarlo todo en un viaje.

5. Ponte objetivos de trimestre, no de semana

El clásico de septiembre: apuntarse a tres actividades, ir a todas la primera semana y abandonarlo todo (con lesión incluida) en octubre. Mejor pocos objetivos y sostenibles.

Y si algo ya te molesta, no esperes a que septiembre lo empeore

¿Vuelves de vacaciones con una molestia que no termina de irse? ¿Ese dolor de espalda de siempre ha aprovechado el colchón del apartamento para volver a saludar?.

Agosto es, aunque no lo parezca, un mes estupendo para pasar por la clínica: hay más flexibilidad de agenda y puedes llegar a septiembre con el cuerpo a punto, en lugar de arrastrar la molestia hasta que la rutina la convierta en algo más serio.

En Saludalia Vallecas te hacemos una valoración completa, tratamos lo que haya que tratar y te preparamos un plan de ejercicio progresivo para que la vuelta al entreno y a la rutina sea eso: una vuelta, y no una recaída.

Scroll al inicio
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.